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Docencia

Hilo de Twitter del que surge un taller práctico del Máster de Contenidos Televisivos de Gestmusic

Cómo adaptar el contenido de un formato de televisión al nuevo ecosistema de consumos sociales y versatilidad de ventanas de emisión. Lo ponemos en práctica en un taller en el Máster de Contenidos de Gestmusic, que nace a partir de las inquietudes que los alumnos han ido enriqueciendo en un hilo de debate en Twitter.

 

 

La catarsis televisiva (y periodística) vista en el ‘Santander Social Weekend’

Las redes sociales han revolucionado la forma de comunicarnos. Ya no sólo tenemos una vida real, también habitamos una vida virtual que, a veces, puede ser muy ficcionada. La verdad, la medio verdad y directamente la mentira se abren camino con una nueva velocidad, la velocidad de lo “viral”. También en lo que se refiere a la información. Las fakes news y bulos se expanden a golpe de retuiteo. El frenesí con el que utilizamos las redes lo permite, pues interactúamos de una manera tan instantánea que no siempre nos paramos a contrastar o reflexionar aquello que difundimos por el poder de la indignación o por el fulgor de la pasión. Y aquí es donde cobra, una vez más, sentido la labor del periodista para digerir todo ese caudal informativo y dar perspectiva a los titulares de usar y tirar. Y aquí, en España, han emprendido Julio Montes y Clara Jiménez Cruz, fundadores de Maldita Hemeroteca. Este sábado, coincidí con ellos en el Santander Social Weekend, un evento que va de eso, de redes sociales, marketing y comunicación. Ellos acudían para debatir en la mesa “Fake News y la importancia del periodismo“, en la que también participaba Ana Belén Leiño, Ana Serrano y como moderadora Pilar González.

Me inspiró la agudeza y forma de entender el periodismo de los creadores de Maldita.es. Un periodismo que, aunque no lo parezca, el clickbait está poniendo las pilas. Al final, volver a la esencia del periodismo de la credibilidad será el gran motor que hará sostenible los medios, pues el lector, oyente, espectador y, ahora, usuario buscará periodistas que cuenten historias de calidad, con mirada propia, perspectiva, combativas y valor añadido.

Estaba por allí porque un rato antes del debate sobre fake news me tocó a mí impartir una ponencia sobre televisión. “¿Internet mató la TV? Los nuevos consumos y la catarsis televisiva” se tituló esta charla en la que jugamos a través de fotos, y algún que otro vídeo, a desgranar fortalezas y debilidades de la televisión de hoy, aprendiendo de la esencia de la televisión de siempre y atendiendo a las demandas de la sociedad real.

algunas diapositivas de la presentación (en miniatura)

Una experiencia interesante. Y, esta vez, una ponencia especial porque, en cierta medida, también ha supuesto un reencuentro profesional con la ciudad en la que nací en un evento organizado por el primer periódico que leí, El diario Montañés.

 

Deconstrucción de mis clases en el Máster de Contenidos de Televisión de Gestmusic

De nuevo, Barcelona. Por cuarto año consecutivo, estoy impartiendo clases en el Master de Contenidos de televisión de Gestmusic Endemol. Esta semana, hemos tenido varias sesiones. En las dos primeras, hemos examinado lo menos evidente que se esconde detrás del fenómeno de Operación Triunfo 2017. Los lenguajes televisivos, su interrelación con las redes sociales -la tele crece en las redes-, la importancia de hacer partícipe al espectador en los contenidos diarios y los elementos para conseguir un buen casting, que se estaban postergando en la TV actual.

Además, también hemos diseccionado aciertos y errores de las galas: poniendo el foco en asignaturas pendientes de la TV en España: por qué surgen esos problemas y cómo solucionarlos de una manera sencilla. También hemos desmontado ejemplos de otros talent shows, haciendo hincapié en elementos para atraer la atención de un espectador resabiado de tele con creatividad sostenible y rompiendo prejuicios instaurados en la televisión española actual.

Y, en eso de romper prejuicios, también se ha centrado la otra sesión de dos horas que he impartido esta semana con la obra en entretenimiento de Chicho Ibáñez Serrador como protagonista. Hemos deconstruido sutiles trucos del pionero maestro de la TV que, bien conjugados, son cruciales -también hoy- para conseguir un producto competitivo. En cambio, gran parte de ellos, se están olvidando por la velocidad de producción de contenidos en la que estamos inmersos, que no siempre permite la perspectiva suficiente para hacer de la necesidad virtud y diferenciarse con personalidad del resto de los formatos en emisión.

Las próximas clases seguirán esta línea. En ellas desarrollaré técnicas para aprovechar (todas) las redes sociales como plataforma de la televisión tradicional, de la publicidad (que está también mutando), de la esencia del periodismo e incluso como instrumento para la propia imagen personal. También tocará ahondar en la reinvención de los géneros televisivos, cómo serán y cómo adaptar los contenidos televisivos en el nuevo doble escenario de la televisión lineal y la televisión bajo demanda, que viene con trucos y trampas para que el público se sienta partícipe en lo que “representa” la compañía emisora y no sólo un mero espectador. De hecho, haremos un taller para crear el canal de televisión perfecto: donde tan importante son los contenidos como su estructura, su línea visual y el tono que marca su marca, lo que no es ninguna redundancia… en televisión.

La televisión y su reputación a análisis en la Carlos III

Este lunes, la Delegación de Estudiantes de la Universidad Carlos III me ha invitado a participar en una ponencia de sus terceras Jornadas sobre Periodismo.

El título de la charla: “La demonización de la información en televisión“. Está claro que estos futuros periodistas ya saben titular con la intensidad del momento que vivimos.

Y allí estuve, junto al veterano periodista Fermín Bocos y el profesor Iván Darias. Y allí hablamos de como la pequeña pantalla ha ganado reputación, tras años de superioridad moral de la prensa tradicional. Ejemplo de ello es el caso de los programas Salvados o El Objetivo (incorporando el periodismo de datos en un prime time de una cadena generalista privada). También programas como Tabú de Jon Sistiaga o Cuando ya no esté de Iñaki Gabilondo (ambos de Movistar+), que muestran hacia donde vuelven los programas informativos: la conexión en directo es importante, pero también lo es el programa-acontecimiento del género documental, elaborado con más tiempo para buscar enfoques y sumergirse en la historia.

Un nuevo escenario interactivo, en donde las diferencias entre radio, televisión y prensa tradicional se difuminan. Las ventanas y soportes tecnológicos cambian, pero no cambia lo más decisivo: contar una historia con mirada propia y honesta.

Ahí está el reto del periodismo, y de eso reflexionamos, sobre la importancia de la honestidad crítica como válvula para explicar lo que ha pasado, lo que pasa y lo que va a pasar sin caer en la trampa constante del maquillaje informativo. Porque trabajamos con informaciones interesadas que intentan reinventar la realidad constantemente. No es nada nuevo, siempre ha sucedido. O que se lo pregunten a Napoleón.

También ha existido tiempo para analizar la televisión pública, observar a sus homólogas europeas y explicar la situación de los operadores privados de televisión en España. Una industria audiovisual, muy concentrada, que necesita movilizarse y serán las nuevas generaciones, que estaban en este aula, las que vivirán la regeneración real de la televisión de primera mano. Porque la radio no mató la prensa, la televisión no mató a la radio, pero Internet y las redes han engullido todo el universo mediático.

Comunica2, digiriendo la revolución social

Se celebra en el Campus de Gandía desde hace 7 años y es pionero en el análisis de los nuevos escenarios audiovisuales y sociales a los que se enfrenta la comunicación, la industria audiovisual y los espectadores que, por cierto, ya se han convertido en usuarios.

Se trata de Comunica2, un congreso internacional que supone un punto de encuentro práctico e inspirador para entender el presente de la comunicación y sentar las bases de su futuro.

Y, en este 2017, acepté el reto de ser el “presentador” de estas jornadas. No dudé en decir que sí, pues estar en el escenario de este congreso es una inspiradora oportunidad para aprender de aquellos que están cambiando el sector en el día a día desde diferentes ópticas y sectores. Toda una ocasión para aprender de forma práctica y no sólo desde la teoría.

Ya el año anterior, en este mismo Comunica2, moderé la mesa redonda sobre la televisión transmeda. Y, por primera vez, escuché a profesionales que entendían, de verdad, el significado de transmedia y no se dedicaban a vender humor.

Eso tiene Comunica2: unas didácticas jornadas para limpiar el humo del torbellino de información sin masticar en el que estamos inmersos y reflexionar sobre las apasionantes posibilidades que se nos abren en la revolución social que estamos viviendo a través de la tecnología.

Por cierto, como presentador -sin ser yo nada de eso-, me hicieron esta foto rollo Jorge Javier Vázquez. Cogí el corazón de Instagram para el posado. No obstante, el congreso me coincidió con tiempos de desamor. Y tal.

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