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Gemma Nierga, la energía de la curiosidad transparente

Una vez escuché a Gemma Nierga decir que en sus comienzos radiofónicos tuvo que lidiar con recetas. Sí, recetas de cocina. Por suerte, estaba su madre, como todas las madres, para ayudar con los menús radiados.

De guisos tal vez Gemma no entendía demasiado, pero ella tenía el secreto de la receta para triunfar en esto del transistor: una apabullante curiosidad que iluminaba con ayuda de una voz que no era de manual. Sin necesidad de tonos artificiales ni impostaciones dramatizadas ni perfecciones tan solventes como olvidables.

Y, claro, Gemma rápidamente brilló en la SER. Y ejemplificó una característica que cada vez parece más complicada en la radio generalista y comercial española. Estoy hablando de prosperar, poco a poco, en tu propia empresa, crecer dentro de la radio que te dio la primera oportunidad. De hecho, Nierga prosperó hasta ser una voz imprescindible y símbolo de la SER.

Recuerdo que una vez, en La Ventana, entrevistó a Pepe Navarro. Allí mismo, Nierga, de repente, soltó al famoso presentador que él había cambiado su vida. Navarro se quedó sorprendido, no pilló que cuando se fue de Telecinco a Antena 3, Sardá presentaba las tardes de la Cadena Ser. Entonces, Sardá fichó por Telecinco para crear Crónicas Marcianas y la SER decidió promocionar a Gemma, que hasta ese momento susurraba en las noches de Hablar por Hablar.

La SER tiró de cantera. Una característica que es posible pero que, al mismo tiempo, parece cada vez más difícil en la radio de hoy. El recambio generacional se complica por la obsesión en contratar nombres con tirón mediático para que su cara se recuerde bien en el EGM. Como consecuencia, nos estamos perdiendo grandes maestros de la radio de primera división que, en cambio, siguen perpetuos en segunda B.

La tecnología cambia, el podcast ha llegado a nuestras vidas. Pero, al final, la radio en directo, esa que te acompaña, nos seguirá escuchando a diario. Como hace Gemma Nierga, maestra en eso de escuchar. Estos días su voz ha dejado de sonar en la SER, su casa de siempre. Esa emisora, en la que prosperó su trayectoria, ha decidido prescindir de su contrato para renovar la franja de magazine que presentaba en Hoy por Hoy.

Pero la voz de Nierga tiene mucho que seguir aportando a la radio, también a la televisión (donde ya trabajó). Porque no existe tanta gente en este negocio que sepa escuchar y, encima, lo haga con esa autenticidad que rompe con la dictadura de los convencionalismos para iluminarnos. Iluminarnos con una energía cómplice, natural, transparente que te deja atrapado en las historias de la radio. Eso lo tiene Gemma, Gemma Nierga.

Periodista. Explorando la TV, la radio y las redes. Aquí, lo que no quiero que se me quede en el tintero.

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