Alizee, el éxito efímero y el realizador atacado

¿Alguien recuerda Alizee? Esa jovencita francesa que alcanzó la popularidad sintiéndose literalmente una lolita. Calentó al personal por las televisiones europeas y extrarradios con su sensual candidez de falda corta. Y, después, continuó su carrera con J’en Ai Marre (no confundir con “Ay, madre”). La disquetera o discográfica dio en la diana con la puesta en escena. Una coreografía incontrolable para ella y para el espectador…

Las teles aprovecharon, de nuevo, el show de la sugerente Alizee. Pero especialmente este programa francés del que recuperamos su actuación. Abrimos ya desde falsodirecto.com el club de fans de el realizador de este formato por su capacidad de bailar con la música en cada fugaz plano. Cámaras pinchadas con el tiempo exacto. A corte. Sin miedo a la velocidad. Al ritmo. Al compás. Al sonido del público (incluso a los silbidos). Trasmitiendo la fuerza del tema y con Alizee sabiendo mirar a una cámara de referencia. Tele que te deja pegado. Levantando a los franceses del sofá. Y a mi mismo.

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El primer videoclip de la historia: Nancy Sinatra, ¡scopitone!

No está muy claro cuál fue el primer videoclip. Desde que existen las imágenes, la música se ha complementado como un guante a los encuadres, a los movimientos de cámara, al zoom. Primero como un arte, después como una creativa manera de promoción. Así nació el videoclip, género que ha traspasado la pantalla hasta viralizarse en Internet. Casi siempre vivo, casi siempre imaginativo, casi siempre contando una historia. Porque los mejores videoclips son los que narran. Son los que crean sensaciones. Son los que arriesgan. Son los que creen en la música, la realización y la puesta en escena que no entiende de fronteras, que crece en el lenguaje universal.

‘La Soga’ de Alfred Hitchcock: el poder de los decorados analógicos

Si hay una escenografía que me ha impactado desde niño es la de La Soga, donde Alfred Hitchcock propone el reto de rodar el filme en un plano secuencia. Pero, claro, el metraje no daba para tanto (sólo unos 10 minutos), así que, en realidad, el director planificó ocho planos “pegados”, con siete cortes, que se intentaban integrar en la coreografía de los actores, para no entorpecer la continuidad narrativa.

LA SOGA

La esencia del teatro llevada al cine con una brillantez visual, jugando con el ritmo interno del plano. Un plano secuencia magistral pero difícil en la época, pues la cámara debía realizar un recorrido tan sigiloso como complejo. Y la cámara, Technicolor, era pesada y grande. De hecho, incluso había que mover los decorados “en directo” para posibilitar la grabación. Lo hacían mediante ruedas tiradas de poleas. Con mucha vaselina, eso sí, para que no se hiciera ruido.

rope-set

No había posibilidad de error por parte de los actores, pero tampoco de los técnicos. Todos tenían cada paso minuciosamente coreografiado y marcado. Como la propia cámara. Como los propios decorados.

plano la soga

Porque en La Soga Hitchcock se ató a una poderosa interpretación de los actores, una planificación de movimientos de cámara perfecta y, además, un decorado espectacular  y crucial para transmitir el paso de las horas y dotar a la historia de más fuerza.

Así que Alfred Hitchcocok mandó construir uno de los cicloramas más interesantes de la historia del cine. Un fondo que emulaba casi 35 kilómetros del Nueva York de la época y que enriquecía la sugestión del espectador.

set la soga

Porque ese skyline era un envoltorio perfecto como aliado de la trama. Tanto en el gran ventanal con la vertiginosa ciudad al fondo, como las ventanas, más pequeñas, de la derecha del salón: con unos imponentes neones, supuestamente de un cartel publicitario de la azotea del edificio, que iban amplificando la tensión de la trama, en cada brusco y constante encendido y apagado.

la soga fondo

El ciclorama estaba iluminado por 8.000 bombillas incandescentes, 200 tubos de neón e incluso tenía un sistema para desprender humo de determinadas chimeneas. También se realizaron unas nubes de fibra de vidrio, que se iban cambiando a lo largo del paso del día, para contagiar más veracidad. Realismo de cartón-piedra que daba el pego mejor que muchos efectos digitales. Era el cine que creaba maquetas que transmitían una mágica verdad.

Por cierto, Alfred Hitchcock se reservaba su tradicional cameo también en esa silueta neoyorquina. Esta vez, en forma de neón en una azotea. ¿Lo encuentras?

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Eurodrama: las influencias de Chikilicuatre en los ensayos de Barei en Eurovisión

Eurodrama. Ya está aquí Eurovisión 2016. La gran competición entre las televisiones públicas europeas (y algunos países del extrarradio) es uno de los más importantes acontecimientos musicales, mediáticos y también virales, pues el eurofestival ha entendido la esencia de las redes sociales, abriendo los ensayos a los eurofans. De esta forma, el programa se convierte en una especie de reality para los propios artistas que ven como son examinados por su público durante cada pase previo de su número.

El efecto sorpresa no es tan importante como ver las tripas del festival. Así Eurovisión logra su objetivo de que se comenten intríngulis, se genere debate y, sobre todo, se amplifique la expectación por la gran gala final del sábado 14.

Y Barei ya está sufriendo esta particular contraindicación de este gigante talent show internacional. Los espectadores pueden ver a través de Internet los primeros ensayos, especialmente gracias a las propias grabaciones de eurofans acreditados en el pabellón y, como consecuencia, opinan. De hecho, opinan mucho.

Los vídeos del segundo ensayo de Barei, celebrado este domingo, nos han remitido a otro clásico de España en Eurovisión: al mismísimo (y recordado) Rodolfo Chililicuatre. ¿Por qué? Lo diseccionamos a continuación.

1. En estos ensayos previos, las coristas del Say Yay!, que así se llama el tema, guardan la espalda de Barei con coreografía incluida. Unos pasos de baile muy al estilo del ‘robocop’. Y ya se sabe que el robocop fue una de las reivindicaciones de Chikilicuatre en su propuesta eurovisiva.

coristas robocop

2. Además, en el segundo ensayo, Barei ha acudido con un peinado con una cierta reminiscencia al tupé de Chikilicuatre. Rodolfo fue un adelantado a su tiempo, está claro.

barei y chikilicuatre

3. Y, sobre todo, Barei propone una caída en plena actuación, como giro dramático sorpresa. Se cae, para luego levantarse. Será una metáfora de la letra en inglés pero inevitablemente recuerda a otro tropezón clásico, que también fue el gran momento del ‘Chiki Chiki‘ : el trompazo de Silvia Abril como bailarina oficial de Rodolfo. Inolvidable y desternillante instante para la historia de la televisión.

-Caída Barei

barei caida

– Caída Silvia Abril

caida silvia abril

La única diferencia es que la caída de Silvia Abril era pura comedia. España se reía de Eurovisión y de sí misma, sin complejos y con sano sentido del humor. Con Barei el traspiés pretende llamar la atención del público europeo, como seña de identidad para que el espectador europeo recuerde la actuación a la hora del televoto. ¿Lo conseguirá? ¿O parecerá que tenemos mala pata? Lo que está claro es que Barei cuenta con una excelente calidad vocal y ese es su valor añadido para triunfar en Eurovisión 2016.


> CHIKILICUATRE: LOS MOTIVOS QUE DEMUESTRAN QUE HA SIDO LA MEJOR PROPUESTA DE ESPAÑA EN EUROVISIÓN

Así son los nuevos pictogramas que identifican los programas de La Sexta

La Sexta ha estrenado logotipo e identidad visual. Pero no se ha quedado sólo en evolucionar su característico seis hexagonal, también ha incorporado unos pictogramas propios a sus programas. Así se otorga una mayor entidad de La Marca Sexta en todos los productos de la emisora. Así el espectador identifica mejor los productos de La Sexta y su particular sello. No son productos estancos, cuentan con un ADN unitario: La Marca Sexta:

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> Así es la nueva marca de La Sexta: más periodística, más hipster, pero sin perder su esencia

Así ha desvelado La Sexta la exclusiva con la que nos ha mantenido en vilo

La Sexta llevaba días promocionando una exclusiva “que nos afectará a todos” y a las 8 de la tarde, en La Sexta Noticias, la cadena ha sacado a la luz ‘Los Papeles de Panamá’, que constituye la mayor cooperación internacional de periodistas de la historia, bajo el amparo del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ), y liderados por el Süddeutsche Zeitung.

Más de once millones de documentos que exponen los negocios offshore de 12 líderes mundiales y dan detalles sobre los negocios financieros secretos de 128 políticos y cargos públicos alrededor del mundo. Pilar de Borbón, Pedro y Agustín Almodóvar o Messi también aparecen en los papeles.

BBC, Le Monde, The Guardian, Univisión, Fusion – ABC (EEUU), La Nación, ABC-TV Sidney, NDR, Miami Herald, Expresso, L’Hebdo, Le Soir y El Universo son algunos medios que participan en esta exclusiva global.

Y en España la televisión que se ha apuntado el tanto es La Sexta, que sigue impulsado su imagen como referente de información. No sólo en temas nacionales, también a nivel internacional.

De hecho, la cadena verde ha sabido crear un acontecimiento para dar a conocer Los Papeles de Panamá y ha apostado por un informativo especial, incluso con bases musicales propias.

Es decir, no se ha quedado en la emisión de una edición al uso de La Sexta Noticias. El canal ha convertido su ‘telediario’ en un formato temático con sintonías y contenidos propios.

Las presentaciones de las informaciones, la entrevista al periodista encargado del canal en la investigación, las piezas con las que se desgrana la investigación… Todo recalcado con una banda sonora constante que transforma la crónica periodística tradicional en un documental más épico.

Así se construye la percepción de un acontecimiento en televisión. Una fórmula que no es incompatible con el periodismo. Desde una cadena privada, es una buena aliada para favorecer la digestión del contenido a través de los engranajes que acostumbran las actuales narrativas audiovisuales. Aunque siempre guardando el equilibrio, pues puede caer en el error de abusar de las músicas apoteósicas y desvirtuar el fondo informativo real, cayendo en la espectacularización. 

Las circunstancias del lanzamiento de esta exclusiva internacional hacen, además, que Los Papeles de Panamá se descubran en la misma noche que La Sexta emite la esperada entrevista de Jordi Évole a Mariano Rajoy, lo que dispara más aún las expectativas de audiencia de la edición de Salvados desde la Moncloa.

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Belén Esteban: la historia interminable

Ha vuelto a suceder. Un 22.9 por ciento de cuota de pantalla y 2.583.000 espectadores han otorgado el firme liderazgo a las historias de Belén Esteban en Sálvame. El programa de Telecinco sigue viendo como se dispara su audiencia con este particular fenómeno que lleva dos décadas como un rentable éxito televisivo sin fin aparente.

Ahora, el culebrón de la realidad vital de Belén Esteban ha sufrido el giro dramático que necesitaba: el enfrentamiento con su propio y popular representante, Toño Sanchís, que supuestamente ha estado “robando”, en los últimos años, grandes cantidades de dinero que pertenecían a la Esteban. Otro vuelco perfecto para seguir alimentando la historia de la ex del torero. Ni Falcon Crest, oye.

El magnetismo de la Esteban es evidente. Este viernes, la artista del cotilleo no requería ni preguntas de Jorge Javier Vázquez. Tenía claro lo que tenía que contar para rebatir a su ex representante y soltaba su discurso con un control absoluto del plató. Porque Esteban ha inaugurado una nueva profesión: la folclórica del cotilleo nacional.

Pero su fervor popular no es sólo mérito de la Esteban. Sálvame sabe potenciar cada una de sus apariciones como en el buen culebrón. No sólo impulsan con cebos constantes la expectación por cada una de sus comparecencias, también logran aderezar su presencia como si de una ruidosa telenovela se tratara. Con constantes músicas de fondo que disparan la tensión emocional del espectador, que recalcan el discurso de Belén Esteban.

Una banda sonora a medio camino entre la película de terror y los instantes más lacrimógenos de Heidi. Además, marcando los momentos de más intensidad de la entrevista-monólogo con unos ‘chán, chán‘ que dan ese plus de tensión extra a las declaraciones más rimbombantes.

Y queda culebrón para rato. Porque ahora en Sálvame podrán traer al antagonista (el representate, Toño) e incluso cocinar el enfrentamiento entre los dos. Lo que será una bomba muy rentable para todos. En definitiva, la historia interminable.

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‘Got Talent': lo mejor y lo peor del estreno de las galas en directo

Tras las audiciones, Got Talent ha estrenado sus galas en vivo y en directo. Sin posibilidad de edición, ni montaje, ni postproducción, sin cambios de look del jurado. Sin red. Un salto en dificultad no sólo para el equipo del programa producido por Fremantlemedia, también para el vertiginoso nervio de los concursantes.

Así ha sido (a nivel televisivo) lo mejor y lo peor del primer directo de la versión española de Got Talent:

  • Lo peor

La realización no ha lucido al máximo. Cámaras que temblaban al enfocar al jurado y una realización solvente pero con falta de personalidad. Y eso es una oportunidad que no hay que perder nunca en un prime time televisivo: para hacer más grande y emocionante el show, para crear un acontecimiento extrasensorial.

Quizá por falta de tiempo de planificación de cada número, tal vez por escasez de costosas horas de ensayo. La realización no ha sido tan estética como obliga un formato de estas características; donde es tan importante ver todo, como la forma en que vemos todo. La realización de Got Talent ha aprobado, pero ha faltado carisma visual a la gala.

  • Lo mejor

Got Talent ha abandonado su teatro de ciudad de provincias para dar el salto a uno de los platós más grandes de Telecinco. Y Santi Millán lo ha dicho, haciendo referencia al lugar exacto en el que se encuentran, los Estudios Picasso de Mediaset (donde se hacía Al Salir de Clase). Un detalle que no es baladí: otorga un carácter de evento especial, pues se transmite la percepción de que el programa se realiza desde un enclave especial e icónico.

Así ha empezado una noche con una escenografía con derroche de leds (que lograba que pareciera más grande el propio estudio) y una escaleta atinada para mantener el nervio del espectador. Un acierto el arranque con un subidón musical que invitaba a levantarse del sofá. También durante la emisión, con músicas (bien arriba de volumen, apostando especialmente por el apoteósico hit Sax de Fleur East) que aderezaban el discurrir del show para impregnar ese vibrante espíritu de fiesta. Perfecto para el tele-sábado-noche.

Y se ha continuado con la línea del jurado en positivo. Jesús Vázquez, Edurne, Eva Hache y Jorge Javier Vázquez, experimentados en la televisión en directo, funcionan como rostros que se complementan entre sí y, al mismo tiempo, son identificables para el público. De la rapidez de reflejos de Eva Hache a la imprevisibilidad traviesa de Jorge Javier, pasando por el descubrimiento de una Edurne espontánea o las tablas de Jesús Vázquez. La elección de los jueces, de primera línea y que dictan sentencia más allá de las frases hechas, ha sido el mayor de los aciertos para una audiencia resabiada de castings de cazatalentos.

En este sentido, la adaptación española del mejor show internacional del género ha dado en la diana para el triunfo. Porque va al grano: muestra el talento, el contrapunto del jurado, el expresivo ruido del público y no se pierde en dinámicas que dan rodeos. También en su salto al directo, que fusionado la esencia del éxito del formato a nivel global con el particular carácter cañí.

Las niñas y niños bailarines de Badalona realizando un homenaje a Jorge Javier Vázquez (incorporando la imagen en directo del presentador emocionado en la gran pantalla del fondo), el cantante friki Antolín (con petición de matrimonio incluida), los equilibrios de Donete Donet….

Un carrusel de números para todos los gustos, que van saliendo en un orden bien planificado, para una larga emisión en tiempo real que obliga a una gala más convencional, con Santi Millán de presentador de ceremonias al uso (sin posibilidad de colocar sus interrupciones durante las actuaciones, con esos comentarios desde las bambalinas que dinamizaban y complementaban cada número).

Sin embargo, esta gala sí que ha sabido cebar con rotundidad los contenidos a través de pequeñas píldoras (sello del formato), incorporar grandes planos del plató que han transmitido energía y retratar determinados guiños cómplices del jurado como impulso juguetón al desfile de actuaciones en un contexto televisivo idóneo para brillar. Porque Got Talent ha recuperado en Telecinco el instinto del espectáculo a lo grande, con perspectiva de la televisión de hoy… y siempre.

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La imprudencia de Cristina Pedroche

De nuevo, Cristina Pedroche en el punto de mira. Pero esta vez no es debido a una polémica por unas inofensivas transparencias, ni por un golpe de guion en sus apariciones televisivas. Si hace sólo unos días se quejaba por convertirse en trending topic tras decir en La Vanguardia que nunca querrá tanto a un hijo como a su marido, ahora el diario Marca ha rescatado una entrevista con unas declaraciones ya no sólo polémicas, sino que también inapropiadas.

“Soy bastante chico al volante. Eso sí, tengo algunas manías. Como por ejemplo no poner el intermitente nunca porque me da mucha rabia el sonidito ese de ‘tic, tac, tic, tac’ que hacen cuando están conectados”, sentenció Pedroche en esa entrevista, realizada hace un año y que se ha recuperado mediáticamente esta semana. Incluso la Dirección General de Tráfico y la Guardia Civil han tenido que lanzar tuits frenando esa temeraria idea que soltó Pedroche como si tal cosa. 

No sólo eso, en esa misma entrevista la presentadora realizó una reflexión tan machista como perturbadora: “Cuando hay alguien que te la está liando en la carretera, normalmente suele ser una chica. Se ve que dudan, que van más despacio… Es el 90% de los casos. Es lo que veo. Quizás sea porque algunas veces se trata de madres que van con el bebé en el coche y te vuelves más protectora…”. Tantos años intentando derribar este prejuicio, para que una mujer joven como la Pedroche lo rebata de una forma tan superficial.

Pero Cristina ya ha contestado y “zanjado” el tema en su blog de la revista Hola con un “no quiero tener que dar más explicaciones, así que supongo que lo que tendré que hacer es medir más las palabras y convertirme en la chica políticamente correcta que parece que queréis que sea. Nada de diversión ni ironías en las entrevistas”.

Con estas declaraciones, parece que Cristina Pedroche demuestra que aún no ha entendido que no se trata de ser más o menos políticamente correcta, tampoco que hay determinadas ironías que no se entienden cuando haces una entrevista por escrito.

Lo que que no debe perder de vista Pedroche es la responsabilidad que conlleva ser, le guste o no, un referente social con más de dos millones de seguidores en Twitter (un millón más que Mariano Rajoy) y siempre en el disparadero de los titulares. Y sabe que lo que dice, aunque lo diga entre risas en contextos relajados, tiene una inevitable repercusión. Por eso no puede hablar en el mismo tono de normas de tráfico que de vestidos. Y encima reconocer luego que lo de los intermitentes lo dijo en una entrevista “de humor, superficial, irónica y hecha en un evento de publicidad”.

Porque está bien mojarse y dejarse llevar con naturalidad, pero se atraviesa una fina línea cuando una popular presentadora roza lo imprudente lanzando afirmaciones a la ligera en asuntos delicados. Es el problema del que Cristina Pedroche aún no se ha percatado: está realizando una carrera televisiva inteligente, sabe jugar dentro de un plató y forma parte de programas que saben hacer brillar su personalidad, pero cuando simplemente es ella misma en entrevistas en las que habla sin filtros, el luminoso personaje que ha dibujado la televisión se desvanece para parecer una chica que confunde espontaneidad con frivolidad, ironía con banalidad, sinceridad con irresponsabilidad.

@borjateran

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Guerra de estrenos televisivos: los que mejor pintan (y los que peor)

Terminaron las vacaciones de Semana Santa y las cadenas sacan su artillería pesada para el último trimestre del curso televisivo. Con la primavera, arranca una nueva temporada de productos que deben de ser competitivos hasta el verano y la guerra estratégica para debilitar al rival no se ha hecho esperar. Así se presenta la semana de estrenos, y zancadillas.

-Top Dance

El baile regresa al prime time. Lo hace con una especie de secuela de Fama, a bailar. De nuevo, bailarines anónimos en busca del triunfo. Una especie de La Voz con danzadores. ¿Funcionará? El primer problema al que se va a enfrentar está en la larga duración de las galas, pues el horario del prime time español obliga a estirar el show hasta las tantas.

No será fácil engatusar al público con casi tres horas de coreografías de concursantes anónimos. Al menos, en la primera emisión. Así que todo apunta a que ganará fuerza la emoción de la historia vital de los aspirantes con lo mejor y lo peor de los reality shows. Aunque ya sabemos que, en España, los realities grabados pierden frescura y no pulverizan masivas audiencias, acostumbradas a los Grandes Hermanos y Supervivientes en vivo y en directo.

Da la sensación de que ni la competencia se han preocupado demasiado con el estreno de este programa. Telecinco ha dado vía libre a Antena 3 y ha decidido lanzar su gran arma, La que se avecina, en los martes con el objetivo principal de paliar el éxito de Allí Abajo. No obstante, desde Antena 3 han programado una entrevista de Pablo Iglesias en El Hormiguero. Saben que tirará el encuentro del líder de Podemos y Pablo Motos. Un buen golpe de efecto para fomentar un colchón de audiencias que, después, se queden al programa de coreografías. Pronóstico: Top Dance pinta complicado. Aunque habrá que ver el resultado.

-Pekín Express

Tras apostar por los aventureros en Antena 3, Atresmedia ha aprendido la lección y ha decidido colocar el docureality de Cristina Pedroche en los martes por la noche en La Sexta. El movimiento de canal beneficia al programa, ya que los seguidores del formato conectan con el público de La Sexta, que se complementa a las series que se emiten en esa franja. También a La que se avecina, aunque la coincidencia del estreno de la telecomedia hará pupa al lanzamiento. Pronóstico: pinta bien (para La Sexta y sus adeptos).

-La que se avecina

La telecomedia de más éxito de nuestra televisión regresa dispuesta a disparar el share de Telecinco y frenar los buenos resultados de Allí Abajo. Una vez más, la táctica de guerra entre nuestras cadenas obligará a elegir a los amantes de la ficción nacional. Decisión difícil, pues el primer capítulo de La que se avecina no defrauda: ágil, delirante y cargado de referencias que va a conectar con el fervor del público habitual de la serie. Un retorno que viene con el más firme aliado: una legión de seguidores, especialmente un público joven, a los que Mediaset ha sabido generar una apasionada expectación (a golpe de reposición en el canal FDF). Pronóstico: pinta muy bien, aunque menos bien que en los lunes.

-MasterChef

TVE recupera MasterChef en los miércoles, franja que ha vivido una buena racha de audiencia gracias al bueno de Bertín Osborne,que ya está rodando sus programas para Telecinco. Otro movimiento de la feroz competencia. El gastro talent show pretende revalidar el título de gran triunfo de Televisión Española.

Lo malo: arrastra un cierto desgaste, que sobre todo se ha notado en la última edición de niños. Aunque desde la productora Shine Iberia cuentan con cierta habilidad creativa para reinventarse sin matar la esencia de los formatos. En este sentido, MasterChef 4 pondrá el foco en la gastronomía sostenible. Aunque será el casting el elemento clave para el éxito o menos éxito del show de La 1.

En contra, el vertiginoso share de El Príncipe. A su favor, la mala racha de la serie de Antena 3 Buscando el norte y que es un programa compatible a la ficción. Pronóstico: pinta complicado en lo que a audiencias se refiere, aunque es un programa que va cogiendo fuelle con el paso de las semanas.

@borjateran

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