Los trucos de los influencers para triunfar en Instagram (que a mí no me salen NADA bien)

Hacer la cruz en Instagram.
Hacer la cruz en Instagram.

Casi NADA es casual en la vida del influencer de Instagram. Casi NADA. Los instagramers de verdad colocan sus fotos con un orden calculado. Ahora, por ejemplo, la tendencia creciente para disimular el ego es “hacer la cruz”. Se trata de un truco -no apto para los instagramers más egocéntricos- que consiste en subir una foto tuya y después una foto de paisaje: foto tuya, foto de paisaje, foto tuya, foto de paisaje… Así todo el rato. En el mosaico general de fotos del perfil del usuario, las fotos en las que sale el autor forman una cruz, el resto son paisajes. Una artimaña para no saturar con mucho selfie seguido, vamos.

Casi NADA es casual en la vida del influencer. Tampoco el horario de programación de publicar las imágenes es espontáneo. NADA de improvisación. Instagram también tiene unos cuantos prime time. Para algunos las 12.30 del mediodía es buena hora, para otros las 9 de la noche es franja de máxima audiencia de likes y comentarios. Aunque todo depende de tu público y sus costumbres.

Casi NADA es casual en la vida del influencer. NADA de posados repentinos, que sólo parezcan que son repentinos. Algunos influencers se llevan hasta fotógrafo incorporado. Porque en Instagram ni siquiera la felicidad es natural. Y esa es otra: todo debe transmitir la percepción de un éxito alegre infinito. Sonríe, vístete perfecto y ponte en una luminosa carretera bonita para propiciar la estampa de postal tan dicharachera como artificial. Que te envidien, que te ensueñen.

Y NADA de olvidar que el encuadre tenga mucha luz. Siempre mucha luz. Y más luz si se pone a la foto un buen filtro que de luminosidad extra, que eso sube seguidores y likes.

Estas son algunas de las mañanas de los influencers para seducir a su respetable público que, ahora, se llama follower. Las redes se han convertido en la plataforma para reinventar nuestra vida al gusto del consumidor. Más aún cuando estamos ante instagramers e influencers que rediseñan su realidad a golpe de minucioso posado y filtro ‘Amaro’, donde casi NADA es casual. En su derecho están. Pero a mí no me acaba de salir este uso tan frío de las redes sociales.

Quizá tenga peor engagement, quizá mis “amigos” regateen los ‘me gusta’ en las fotos, quizá suba alguna que otra imagen movida e incluso borrosa, quizá no todas las instantáneas cuenten con la misma luminosidad. Pero, para mí, Instagram, como el resto de las redes, es capturar lo que me encuentro en el camino cuando me lo encuentro y como me lo encuentro. Sin cuadriculadas fórmulas matemáticas y con la imperfección de dejarse llevar en el vaivén del día a día. Un ir y venir en el que todavía no he logrado aprender a sonreír en las fotos.

Por cierto, se me olvidaba, mi Instagram: instagram.com/borjateran

9 reflexiones con las que Maruja Torres me inspiró en su paso por ‘Late Motiv’

1. “El periodismo no está en crisis. Lo que está en crisis son las empresas, que se han lanzado a hacer tonterías o que las ha ahogado la crisis. Pero los periodistas más resistentes siguen haciéndolo, cobrando mucho menos, inventándose la vida. El periodismo cómo va a estar en crisis, con lo que hay que contar”.

2. “Hay que matizar siempre mucho”.

3. “Cada día que vivimos, lo vivimos por primera vez. Por mucho que yo haya vivido, por mucho que yo sepa, para mi la vejez es nueva. Para mí levantarme por la mañana, aparte de un milagro, es novedoso. Soy una mujer que he aprendido a vivir sola desde muy temprano, que no echo en falta compañía porque tengo muy buenos amigos. Y buenos amigos librepensadores como yo. Y eso es la mayor compañía que puedes tener”.

4. “No tengo miedos. El único miedo que deberíamos tener es el de no vivir la vida bien. Y considerando lo mal que la está viviendo mucha gente, tendríamos que agradecer la nuestra y no tocarle las narices al vecino”.

5. “Estamos muy intensos todo el rato, pero la intensidad no se corresponde con la profundidad. Estamos superficialmente intensos”.

6. “Parte de los lectores se han convertido en creyentes que quieren que les digas lo que ellos piensan”.

7. “Lo primero que hay que hacer es humanizar al enemigo y si humanizas al enemigo, poco a poco, dejará de ser enemigo. Encontrémonos en un punto medio”.

8. “Si me prodigo más no me tendrás el mismo aprecio”.

9. “No te harás rico/rica ni tienes por qué, haciendo periodismo. Pero serás feliz”. Maruja Torres.

Marilyn Monroe, 5th Helena Drive

Tiene cuatro habitaciones, tres baños, techos de madera, suelo de terracota, grandes ventanales al jardín… y una estupenda piscina. Aunque ella nunca se bañó en esa piscina. Es la casa de Marilyn Monroe, en el número 5 de Helena Drive de Los Ángeles, donde la actriz murió tal día como hoy hace 55 años.

maryn monroe casa

Las causas de su fallecimiento son y serán siempre un gran misterio sin esclarecer realmente. Pero en esa casa, esa misma y extraña noche, surgía el mayor mito e icono de la historia del cine. Hoy los medios recuerdan este inmortal fallecimiento que la propia Marilyn presagió, sin saberlo, al colgar en la puerta de la casa de sus sueños un cartel que rezaba: “Aquí acaba el viaje”.

Nos lo tenemos que hacer mirar: sobre Paula Vázquez y la libertad de opinión

Paula Vázquez brilla tanto en tele y fuera de la tele porque no es parte del decorado: es Paula Vázquez con todas sus consecuencias“. No me he podido reprimir, y este sábado he lanzado este tuit al aire.

¿Por qué lo he hecho? En un tiempo en el que todo el mundo opina de todo en las redes sociales, es curioso como criticamos a profesionales de la televisión por atreverse a ser ellos mismos a través de esas mismas redes sociales.

Sólo hablan como uno más. Con sus filias, con sus fobias, con sus pasiones, con sus pataletas, con sus expectativas, con sus decepciones, con sus ilusiones.

Pero no todo el mundo puede hablar como uno más. Estamos en la era de lo políticamente correcto. Una era que sufren especialmente los comunicadores de la televisión, donde da la sensación de que cada vez más hay menos profesionales del medio con ganas de mojarse en temas cotidianos: por temor a caer mal a alguien, por temor a que no te contrate tal canal o tal productora, por temor a ganar imagen de conflictivo, por temor represalias (que existen), por temor, al final, a ser uno mismo.

Curiosa paradoja porque, al final, los mejores comunicadores, esos inolvidables que nos han hecho felices y han traspasado las barreras de la pantalla, ya fuera grande, mediana o ahora más pequeña, son aquellos que contaban con el valor de la carismática espontaneidad que se salía de lo corriente por su carácter, por su mirada propia, por su autenticidad. Eso es la buena televisión, la que sale de los cánones y la que no tiene muchos pelos en la lengua.

Nos lo tendremos que mirar, pues. Podemos estar de acuerdo o no con las reflexiones de Paula Vázquez, yo no siempre lo estoy, claro, como tampoco pretendo que todo el mundo esté de acuerdo con mis artículos. En eso consiste el juego: en aprender con respeto los unos de los otros, incluso con posibilidad de mojarnos y hasta equivocarnos. Que nadie quite esa posibilidad a nadie, tampoco a los presentadores de televisión. De hecho, aquellos que son idílicos bustos parlantes, que parecen la parte más previsible e impoluta del decorado, son los que hacen más aburrida y olvidable la televisión.

>>> Y ya que estamos, os dejo la entrevista que hicismos a Paula Vázquez en nuestro programilla de radio ‘Historias de la tele’. Fue hace unas semanas con la excusa del reality El Puente, donde aprovechamos para hablar de su trayectoria. Y sí, de nuevo, se mojó.

Mad In Spain: dime cómo entras en un plató de TV y te diré si la audiencia se va

Telecinco ha estrenado un programa de debate, Mad in Spain se llama. Vale, correcto. Un debate entre dos ‘Españas’ para solucionar la franja dominical, en vivo y en directo, que deja libre Supervivientes.  Muy bien. Pero el programa no ha terminado de tirar en cuota de pantalla, a pesar de ser interminable. En su primera emisión, la tertulia ha salido rana con unos agitadores que estaban cual pulpo en garaje afrontando temas vacíos, sin chicha y sin personajes VIP con experiencia personal de lo que se hablaba. Claro que eso necesita un presupuesto extra.

Pero el problema del programa lo resume la forma en la que entraron los contertulios al estudio. Oye, un poco de alegría, de energía, de personalidad propia. La mayoría entraban con cara de qué es esto.

Y, claro, en vez de contagiar la percepción de que ahí comenzaba un apasionante debate, en realidad, la aparición estelar de los “agitadores” transmitió que aquello iba a ser un muermo hacia ninguna parte.

CLASE PRÁCTICA DE CÓMO ENTRAR EN UN SHOW DE PRIME TIME

ASÍ SÍ. Jordi González asomó con cierta ironía por la puerta, en plan “ya hemos comenzado”.

JORDI GONZALEZ ENTRA MAD IN SPAIN

ASÍ NO. Salvador Sostres entró como si tuviera hora para hacer la declaración de la renta.

SALVADOR SOSTRE

ASÍ SÍ. Nuria Marín apareció con una energía vitaminada. Paso firme, brazos arriba, euforia iniciática, va.

NURIA MARIN MAD IN SPAIN

ASÍ NO. Lucía Etxebarría salió con media sonrisa de qué hago yo aquí, si lo mío son los documentales de La 2 o, en su defecto, Acorralados.

LUCIA

En general, lo que tenía que haber sido un desfile efervescente fue una aparición de tertulianos desubicados. Entrada lenta, arritmica, con un público que ni vitoreaba más que reproducir un aplauso cual autómatas, lo que no invitaba a quedarse en el canal.